Historia

¿Quiénes somos?

Somos una comunidad educativa que surgió desde la fuerza de la maternanza, ante la necesidad de crear un espacio en donde los hijos e hijas crecieran seguros,  y felices de amar la vida. A lo largo de estos años se ha ido formando y transformando a partir de las necesidades internas de nuestras familias e integrantes. Aunque desde 2017 teníamos la inquietud de formar nuestro espacio, inspirado en la pedagogía Waldorf, no fue sino derivado de la pandemia que encontramos la necesidad de consolidarnos.

Así, en 2020 creamos una pequeña burbuja presencial de convivencia, con la idea de que las infancias recobraran la confianza de vivir, aún en tiempos de crisis. 

Tomando en cuenta la zona territorial donde desarrollamos los aprendizajes de nuestras infanciass, con influencia Mazahua, Matlatzinca, Otomíe y Nahua, decidimos llamarle Tsijiari, que significa "pequeño sol" en Mazahua. Con este nombre hacemos  referencia a la luz que irradian las infancias, y al papel que tenemos como educadores de respetar y nutrir la chispa innata de cada niña y niño, para que sigan accediendo al poder creador, siempre luminoso.

A partir del 2022 abrimos las puertas como un espacio multigrado, semiescolarizado (de socialización para homeschoolers), y escolarizado para niños de 3 a 15 años que fomenta la experiencia de aprendizajes vinculados con la regeneración de la tierra, acercándonos siempre a espacios abiertos y naturales que favorecen el desarrollo espiritual, personal, emocional e intelectual de una manera holística y respetuosa. Actualmente somos un grupo de MaPaz (Madres y Padres por la paz), y docentes multidischiplinarios que ofrecemos aprendizajes vinculados a experiencias sensibles, vivas y de cuido común.


¿Cómo es Tsijiari?

Sabemos que no es un espacio "tradicional" ¡y no queremos que lo sea! Nuestro enfoque alienta la vida, la participación libre, la confianza de vivir en un mundo conectado y la fuerza de crecer en comunidad con la participación constante hacia lo que requiere nuestro planeta Tierra, las infancias y sus familias. Estamos comprometidas con guiar a cada uno de nuestros integrantes hacia el respeto por ellos mismos, la naturaleza, su comunidad, y el encuentro con las riquezas de México.


¿Por qué hacerlo distinto?

A lo largo de nuestro caminar hemos descubierto que la mayoría de las pedagogías alternativas que se conocen hasta ahora siguen teniendo un discurso europeizante y colonizador, por lo que hemos decidido entender el papel que tenemos como pedagogías del territorio mexicano. Fomentamos la colaboración, la preservación del patrimonio biocultural y el reconocimiento de patrones emocionales, como parte del desarrollo humano integral para aportar una educación con sentido profundo para nuestra vida. Priorizamos la sensibilidad, el cuido comunitario y la sustentabilidad como respuesta al desarrollo territorial a mediano y largo plazo.